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Alfonso Sánchez y Alberto López aprenden a ser camelleros sin jorobar a los animales

En la tierra árida de Almería los camellos están a sus anchas y dan juego al turismo. Cuidar de ellos es un oficio exótico, quizá pesado y también con muchas satisfacciones.

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Alfonso Sánchez y Alberto López aprenden a ser camelleros sin jorobar a los animales

Mucho te tienen que gustar los animales grandes para hacerte cargo de ellos. A Ursula Schulz le apasionan tanto que decidió comprarse un puñado y montar con ellos un negocio en Almería para poder mantenerlos. Esta empresaria camellera será la maestra de los intrépidos compadres. Alfonso Sánchez y Alberto López no podrán evitar hacer de las suyas y puede que les salga bien el invento, porque al final parece que han encontrado una fórmula para que el negocio sea más lucrativo. Antes aprenderán faenas como la alimentación, la limpieza, el aseo, o la montura. Por el camino conocerán mejor a estos grandes buques que navegan por el desierto sobre cuatro patas. Alfonso se quedará admirado al conocer cómo resuelven los jorobados la inapetencia y el estreñimiento a un mismo tiempo.